lunes, 24 de agosto de 2009

Capitulo 12: "La Familia"

Luego de ese beso que me dejo sin habla. Me acordé que había dejado mi desayuno y le pedí que me acompañara. Mientras comía el desayuno él me miraba, con ternura en sus ojos. Ahora él era mió, y solo mió, no podía creer que esa perfección era mía. Me puse a lavar el jarro y Jackson me tomo de la cintura y puso su cabeza en mi hombro.
-Te quiero mucho-susurró a mi oído, me giré y quede atrapada entre la mesada y él, sus manos ahora me sostenían de la cintura y su rostro estaba rozando el mió.
-Yo también- susurré tan despacio que nadie podría haber escuchado, pero él si podía escucharlo. Sonrió y me dio un beso. Separé muy poquito mis labios de los suyos y susurré-¿Por qué te fuiste ayer?
-Bueno teníamos que ir a cazar y siempre vamos todos juntos- me dio otro beso- no podría estar haciendo esto si no hubiera ido-me dio otro beso. Me separé de él y me dirigí hacia el living. Le señalé que venga conmigo, él me miraba con una de sus sonrisas seductoras. Se sentó a mi lado y me sonrió.
-¿Qué hacemos?-preguntó
-Nada- contesté
-¿Nada?-enarcó una ceja
-No, nada- contesté- Es Sábado
-Pero no significa que no tengamos que hacer nada, ven te llevaré a mi casa- dijo mientras se levantaba
-No,- grité
-¿Por qué?- preguntó medio decepcionado
- Es que ¿y si no le caigo bien?
-Les caerás bien, ellos aman a todas las personas- sonrió
-Bueno pero espera que me cambie, aguarda aquí- él se sentó y yo subí corriendo a mi habitación. Me saqué lo más rápido que pude toda la ropa, y busqué una remera mangas largas roja, mi favorita, unos jeans medios gastados, una campera muy abrigada color negra y mis zapatillas negras de siempre. Cuando terminé pasé por el baño y me peine rápido. Cuando bajé el seguía sentado mirando el Televisor apagado. Cuando me escuchó se dio vuelta y me sonrió. En menos de un segundo ya me tenía agarrada de la cintura.
-Estas preciosa-sonrió- como siempre- me dio un cortito beso y me llevo hacia su auto. Su esplendido Volvo negro.
Llegar a su casa no fue muy difícil, estaba a unas pocas cuadras de la mía, entrando en una calle que se metía entre los árboles altos y viejos. Solo había una casa al terminar esa calle y era la de ellos. Una casa grande, con todas las paredes de madera y unos ventanales gigantes y hermosos. Tenia un jardín llena de flores, seguramente eso era obra maestra de Jamie. Él estaciono justo en la puerta de la casa, y se bajó. Mientras yo desabrochaba el cinturón el pasaba por delante del auto como una flecha, su velocidad era impresionante, debería acostumbrarme a eso. Abrió la puerta y me dio paso para que salga, yo le sonreí y me dio un beso. Nos acercamos a la puerta y la abrió, me tomo de la cintura y entramos a la parte principal de la casa. Era una habitación enorme, con un par de mesas en un extremo y en el otro un montón de sillones con un televisor. Justo en el medio se encontraba una grande alfombra con rosas dibujadas en ellas. Arriba de esta había una gran lámpara, en forma de cascada, llena de diamantes. Caminamos lentamente por esa enorme sala hasta llegar a la puerta que se encontraba en el otro extremo. Él abrió esa puerta y dejo en descubierto un pasillo enorme, largo, muy largo. Pasamos sigilosamente por la puerta y comenzamos a caminar por todo ese pasillo. Cuando llegamos a la primera puerta, la abrió, y ahí los vi. A la familia de Jackson, los tres me sonreían.
-Hola Bella-dijeron a coro. Entramos a la habitación y saludé.
-Padre, madre, les presento a mi novia- dijo con orgullo.
Caroline me saludo con un beso en la mejilla y se fue hacia su habitación, luego Jamie me saludo de la misma forma y se fue a ¿cocinar? Y James me saludo y se puso a leer el diario. No parecían vampiros, parecían humanos.
-¿Cocina?- pregunté a Jackson
-Si para vos- sonrió-nosotros no comemos cariño-sonreímos- te llevaré a conocer la casa- me soltó de la cintura y me agarro de la mano.
-Jackson cariño dentro de un rato va a estar la comida, no demoren- habló Jamie.
-Si madre, solo le mostraré la casa.
Y me tiró de la mano hasta que nuevamente estábamos en el pasillo. Comenzamos a caminar.
-Esta puerta es de la habitación de Jamie y James.-caminamos un poco más- esta va a la habitación de Caroline- seguimos un poco más- y esta a mi cuarto- abrió la puerta y nos encontramos con una escalera, la subimos rápidamente pero al mismo tiempo bien cuidadosamente. Cuando llegamos a la parte superior de la escalera, abrió una puerta. Adelante mió se encontraba una habitación grande con paredes celestes. En el extremo derecho, había una computadora y una guitarra y del otro lado había una cama de una plaza con una mesita de luz, y una cómoda enorme. Arriba de la cama había una enorme estantería donde había muchísimos libros. Entramos lentamente.
-Es hermosa-sonreí
-Bueno es donde paso la mayor parte de mi tiempo libre- sonrió
-¿Tocas la guitarra?- pregunté
-Si, luego de comer te muestro, escucho a Jamie llamando- sonrió.
Volvimos por ese pasillo hasta la cocina y entramos. Estaban todos ya sentados esperándonos. Me senté entre Caroline y Jackson. Jamie me sirvió una pequeña porción de tarta y un poco de ensalada. No habían cocinado mucho, era la única que comía. Me sentía algo incomoda, todos me miraba, y esperaban que pruebe la comida. Lleve un pequeño bocado a mi boca. Estaba realmente delicioso, para no tener experiencias, era un lujo.
-Esta delicioso-admití
-Me alegro- dijo Jamie con una sonrisa en su rostro.
Seguí comiendo bocados pequeños mientras Caroline hablaba con James y Jamie. Jackson me miraba. Lo miré con una cara de suplica y me habló en la mente. “¿Vamos a mi habitación?” Yo asentí y él se paro. Nadie dijo nada, supuse que les había dicho algo en las mentes. Me levante y antes de irme agregue-Gracias, estuvo realmente delicioso- Jamie sonreía mientras levantaba la mesa.
Subimos a su habitación y nos sentamos en su cama.
-Dime una cosa- él me miró- ¿Por qué tienes cama si no duermes?- él sonrió.

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