Puse los ojos en blanco.
-Dale contame- insistió.
- Si ya escuchaste todo.
-Pero quiero saberlo desde ti.
- Bueno, pero aclaro que no paso nada con él- luego de decir eso sonrió y fui a sentarme a su lado. Le conté toda la historia detalle por detalle. Cada tanto se reía y otras veces se ponía serio.
- Bueno confirmo mis sospechas.
-¿Qué sospechas?-pregunté.
- Eras torpe antes de venir aquí- le pegué una cachetada, aunque me allá dolido más a mi que a él, aunque termine casi llorando del dolor y él solo preocupado, me sentía bien por haberlo echo.
- ¿Estas bien?- volvió a preguntar preocupado.
- Si estoy bien.
- ¿Te hiciste mal?-preguntó.
- No- le di un beso para callarlo.
Escuché como tocaban la puerta.
-¿Vas a atender?-preguntó Jackson separándome de sus labios.
- No espero a nadie- contesté mientras lo besaba de nuevo.
- Pero de todos modos fíjate quien es- insistió separándose de mí.
- No quiero- y lo volví a besar.
- Bella abridme la puerta- gritó Alice desde atrás de la puerta. Jackson me sonrió y corrí hacia la puerta. La abrí.
- ¿Con que no esperabas a nadie? ¿Quién soy yo?- preguntó haciendo puchero. Cierto que ellos escuchaban todo.
- Perdón es que me olvide- admití.
- Ya te perdone- sonrió mientras entraba a la casa. Llegamos a la cocina y miró a Jackson- Ya te puedes ir- le sonrió.
- Pero si al final Thomas me dejo quedarme- dijo mientras me miraba.
- No importa hoy estamos de Pijamadas, viene Rosalie y Caroline también- me guiño el ojo.
- Bueno que sea pijamada mixta, que venga Emmett, Jasper, Edward- insistió mi hermano.
- Me tienta pero no- negó Alice- quiero que sea solo de mujeres.
- Alice…
- No Bella- y ahí se termino la discusión. Jackson se tuvo que ir.
“Les haremos una sorpresa” dijo Jackson en mi mente mientras me besaba antes de irse. ¿Sorpresa?
-Bella- gritó Alice- Ven aquí.
Me acerqué a la cocina. Estaba ¿cocinando?
-¿Qué haces?-pregunté.
- Cocino- aseguró.
- Pero aquí nadie come.
- Si Bella, tu si comes.
- Pero no tengo hambre- aseguré.
- No importa, te dará hambre y no sabrás que comer- me miró- vos arréglate- sonrió. Le hice caso y subí directo al baño. Necesitaba bañarme, sentirme tranquila. Mientras el agua caliente chocaba mi cuerpo me puse a divagar con los pensamientos. –Sorpresa- había dicho Jackson. ¿Qué haría? Quizás venían a mitad de noche con los chicos. Quizá hacia que algo le salga mal a Alice, pero eso era imposible. Alice veía el futuro. Cuando salí del baño busque en el mueble el pijama que me había comprado antes de venir aquí, era nuevo, pero jamás lo había usado. Me lo puse y me dejé el pelo suelto. Me calcé con unas pantuflas y bajé las escaleras. Ya estaban Rosalie, Caroline y Alice, las tres en pijamas.
- Holas- saludé.
- Hola Bella- saludaron Caroline y Rosalie a coro.
- Así que Fiesta de pijamadas- susurré.
- Hace años que no tenemos una- aseguró Rose.
- La ultima que tuve fue cuando fui humana- contó Caroline.
- ¿Te acuerdas de cuando fuiste humana? -Pregunté- perdona si te ofendió- agregué rápido.
- No para nada- sonrió Caroline- me acuerdo de todo porque hace muy pocos años soy así- luego de ver mi cara se dio cuenta que quería saber más- Exactamente hace tres años soy así. Me convirtió Jamie, mi madre adoptiva. Había salido con mis amigos a bailar, y ellos se fueron sin mi- cuando dijo eso su mirada parecía que estaba volviendo a ese lugar- entonces pensé que me podría volver caminando, mi casa quedaba solo a dos cuadras- me miró- pero me agarraron unos chicos mientras cruzaba por la calle- se detuvo- no te contaré que me hicieron por que es desagradable- asentí mientras me imaginaba las cosas atroces que le podrían haber echo- cuando me soltaron- prosiguió- con las energías que me quedaban comencé a correr, no sabia donde estaba ni para donde iba pero me quería alejar de esos chicos que me habían torturado, me metí entre los bosques y corrí desesperadamente, hasta que no pude más- corrió la mirada hacia la ventana- cuando me di cuenta estaba en un bosque, tenia sed, hambre, frío. ME dejé caer en ese lugar, me quede acostada esperando la muerte, pero nunca llegaba, cada vez sentía más frío, hasta que escuché que alguien se acercaba y cuando la vi pensé que era un ángel, supuse que ya estaba muerta. Ella me prometió que estaría bien, que no me preocupara, que intentará resistir lo más que podía, y me subió a su espalda, corrí a una velocidad impresionante, pero en mitad de camino mi corazón se estaba apagando, yo no podía seguir viviendo, entonces Jamie me transformo- volvió la mirada a mi- y cuando me levanté pensé que había sido una pesadilla, pero no, Jamie estaba a mi lado con James y Jackson. Me explicaron todo y entendí que viviría para siempre- sonrió- y no me arrepiento de hacerlo, no con esta familia.
- Entonces tuviste un final feliz.
- Si, pero no todos los tienen- aclaró Rosalie.
- Perdonen por interrumpir su no agradable conversación- dijo histérica Alice- pero dentro de menos de diez minutos tendremos compañía. Cuando me fije la hora me sorprendí demasiado, ya era de madrugada.
- ¿Visitas?-preguntó Rosalie.
- Si, los chicos- aseguró.
sábado, 29 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario