lunes, 24 de agosto de 2009

Capitulo 7: "Casi la verdad"

-Cuando lleguemos te cuento- y volvió a mirar la ruta
-¿A dónde vamos?-pregunté
-A un lugar que adoro cuando estoy solo- me contestó mirándome
-Mira al frente por favor- le grite media histérica, y luego de decir eso comenzó a reírse estrepitamente, su risa musical me encantó, pero no entendía el motivo de la risa -¿Por qué te ríes?
-No de nada- aparcó el auto al costado de la ruta entre dos árboles gigantes –Llegamos
Él se bajo mientras yo peleaba con el cinturón de seguridad el cual no se dejaba desprender. Apenas lo desprendí me giré para abrir la puerta pero Jack ya la había abierto y me extendía la mano. Salí sin su ayuda, pues no me gustaba que me ayuden, me sentía incapaz de algo, y él cerró la puerta. Mire a todos lados y luego lo miré a él.
-¿Aquí? – pregunté
-No, tenemos que caminar un poco- me dijo con su media sonrisa- por acá.
Comenzamos a caminar entre los árboles, miraba hacia abajo para no llevarme nada por delante, pero sentía la mirada de Jackson en mí. Cuando lo miré y él me sonrió me lleve una raíz por delante y me caí al suelo, pero antes que mi rostro tocara el frió césped unos brazos mucho mas fríos me sostuvieron.
-Ten más cuidado por favor- suplicó Jackson
-Tus manos, son muy frías- le dije mirándolo a los ojos, él se puso serio y siguió caminando y yo intenté seguirle el paso.
De un momento al otro, estábamos en un circulo de árboles y en el centro un pequeño lago con rocas a su alrededor. Él se sentó en una de esas grandes rocas y me señaló que haga lo mismo. Cuando llegué a su lado y me senté, lo miré.
-¿Ahora me vas a contar?- le pregunté
Comenzó a acercar su rostro al mió. Cuando ya estaba tan cerca como para sentir su embriagador aliento en mi rostro me preguntó- ¿estas segura que queres saber?- yo asentí mientras él se acercaba cada vez más. Pero cuando llegó a rozar su nariz con la mía dijo- ¿Qué haces aquí Edward?- y se alejó de mi. Quede hiperventilando ¿Qué había dicho? ¿Edward? Miré hacia donde Jackson miraba.
-Dale, yo se que estas aquí –volvió a gritar Jackson
Y en ese momento, de entre los árboles, se vio el hermoso rostro de él hombre perfecto, entre otros de los que últimamente conocía. Ellos se miraban fijamente a los ojos, parecía que establecían entre ellos una conversación, yo solo miraba.
-Es peligroso lo que ibas hacer-dijo Edward todavía mirando a Jackson y sin que él le contestara dijo- No creo que tengas el control que dices- volvió un silencio-No, no digo eso, yo no creo soportarlo-¿quien le pregunto? ¿estaban hablando?¿como?
-hey chicos! ¿QUe sucede?- pregunté histérica, los dos me miraron- Edward ¿que haces aquí?- pregunté seriamente
-Solo paseaba
-Ah si por el medio del bosque!-grite sarcásticamente y Jackson rió- Tu no te rías, después hablaremos, me debes respuestas- su rostro se tensó
-No creo que te las conteste-dijo Edward
-Tú no te metas. No se que haces aquí- mire a Jackson- Jack ¿me llevas a casa?- él asintió- Y gracias edward- me di vuelta para ir hacia el auto
-Gracias ¿Por qué?- preguntó Edward, me di vuelta para mirarlo
-Por arruinarme el momento- y lo mire a Jack, él me sonrió
-Pero el se tendría que ir-dijo Jackson y miramos a Edward
-Si tienes razón- dijo Edward- no se valla, yo me voy- y desapareció entre los árboles.
Jackson se acercó a mi, me tomo del brazo y me llevó hacia la roca donde antes estábamos hablando.
-Así que te arruino el momento- dijo con una mirada juguetona, la sangre me subió al rostro- No te avergüences a mi también me lo arruinó-lo miré y me sonrió. Acercó su rostro hasta que nuestros labios por fin se tocaron, estaban fríos, muy fríos, y mi corazón palpito de una forma acelerada, impresionante. Él se separó de mi lo más que pudo de un. Lo miré confundida, eh intentando volver a mi estado normal.
-Perdona es que soy un poco diferente
-Hablando de eso me debes respuestas
-Permito una por día- y sonrió
-Bueno… ¿Por qué eres tan frió?- me miro expectante
-Mi piel es un tanto especial, no necesito temperatura corporal alta para vivir- me quedé mirándolo ¿me estaba diciendo que estaba frió siempre y no le hacia mal?- bueno ahora pregunto yo- asentí- ¿Por qué viniste acá?- esa pregunta me la había echo antes
-Bueno mi madre se casó y Phil, su esposo, viaja mucho, por lo que mi madre no podía estar con él porque se quedaba conmigo, entonces, decidí venir con mi padre así mi madre se podía ir con él- me sonrió
-Me parece muy bueno de tu parte
Nos acostamos en el césped húmedo, por la constante lluvia que justo ahora no había, y miramos todas las nubes que había encima.
-Odio este clima- admití
-Entonces ¿Por qué viniste al lugar más lluvioso de Washington?
-Porque aquí vive mi padre- respondí sarcásticamente. Comenzamos a reír. Lo miré y el a mi. Sonreímos.

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