sábado, 29 de agosto de 2009

Capitulo 33: "Algo inesperado"

Cinco meses y nada podía ir mejor. Con Thomas cada día nos llevábamos mejor, ahora tenia un nuevo mejor amigo, Jacob, quien estaba siempre para cuando lo necesitaba. Sobre el tema de los Vulturis nunca me dijeron en que habían quedado, me inquietaba pero no lo suficiente como para andar preguntando todos los días. Charlie volvería en menos de un mes. Le había fascinado el viaje y dijo que se volvería a ir en aproximadamente tres meses. Thomas se quedaría a vivir con nosotros. Charlie había mandado plata para comprar una cama para que el duerma en el living. Le había ofrecido dormir con él pero Thomas no acepto, pues Charlie roncaba mucho. Con Jackson ya íbamos seis meses de relación. Cada día lo amaba más, era tan dulce, tan mió.
Todos los exámenes que me venían tomando me iban bien. No solo porque había estudiado si no porque Jackson me pasaba con su don las respuestas, aunque las sepa o no me las pasaba igual. Él se sabía todas las pruebas de memoria y me ayudaba a mí. Si era trampa lo se, pero si no, no tendría tiempo de estar con él para estudiar. A Thomas quien todavía no sabía ni el don de Edward ni el de Jackson le iba promedio en las evaluaciones. Aprobaba justo o no aprobaba, lo que pasaba es que ahora que tenía novia no tenía mucho tiempo para estudiar. Si aunque no lo crean la novia era Jessica, cuando me enteré me bajo el azúcar. Recuerdo ese día como si fuera ayer. Llegue a casa con Jackson riéndonos y cuando entré al living estaba él besándose con Jessica. Recuerdo que me puse histérica y Jackson me tuvo que llevar a comer para que me tranquilizara. Lo peor es que Thomas me había dicho.
- Yo acepté tu novio, ahora acepta la mía.
Había sido algo incomodo, pues él sabia que no nos llevábamos bien entre nosotras. Y lo peor que ahora venia a comer todos los días a la noche. Agradezco que venia Jackson generalmente y cuando él no venia, Jacob se ofrecía. Con Jacob nos llevábamos de una manera muy especial, confiaba plenamente en él. Creo que hasta entrelazamos una amistad más grande con la que tenía con mi hermano. Esta misma noche venia Thomas con Jessica a comer, y como mi novio estaba de “excursión” porque estaba de sol, venia Jacob a hacerme compañía, sola no creo que soportaría a la voz chillona de Jessica hablándome de lo lindo y tierno que es mi hermano, en realidad es lo que menos me interesaba. Thomas como siempre cocinaba algo no tan simple pero no tan preparado mientras Jessica hablaba conmigo de lo lindo que son los días soleados.
-Hoy tome sol!-rió - ¿se nota? ¿Estoy más quemada?-preguntó mientras se miraba los brazos y la panza- creo que a tu lado si estoy más bronceada- volvió a reír. Justo en ese momento se escuchó que picaban la puerta. Esto se diría Jessica estas salvada por la campana, es que hablaba un rato más con ella y no me aguantaría más, no se de cuantas cosas podría haber sido capaz. No soy de las personas que llegan a la agresión pero es que simplemente esta chica era insoportable. Lastima que era la novia de mi hermano. Abrí la puerta y me encontré con la reluciente sonrisa de Jacob.
-Jacob!-grité de la alegría y me tiré a sus brazos. Si, lo que más me gustaba de él era esos abrazos tan lindos y calentitos. A por si no sabían era un licántropo. Me había enterado al segundo mes de amistad. Recuerdo ese día estaban todos esperando que me agarré un ataque de histeria o que entre en shock, pero como ya nada me sorprendía solo pude sonreír, no encontré ninguna palabra ni que decirle por lo que solo sonreí. Lo que más adoraba de que sea licántropo es que aunque halla cero grados bajo cero él estaba calentito igual, era como una estufa viviente.
-Bella!- gritó mientras se separaba de mi- Contenta de verme ¿no?-preguntó entre risas, él sabia perfectamente todo con respecto a Jessica.
Comimos como siempre Thomas y Jessica de un lado y Jacob y yo del otro. Lo habitual era que cuando terminábamos de comer Jessica y Thomas se iban a “ver la televisión” jamás lo hacían. La prendían y se acomodaban en el sillón pero solo se besuqueaban. Por esa misma razón cuando ellos anunciaban que se iban a ver la tele entendía que esa habitación estaba prohibida y no porque querían privacidad si no por mi propio bien y por el bien de Jessica. Era un poco celosa con el tema de que mi hermano esté saliendo con ella.
-¿Tu lavas y yo seco?-preguntó Jacob sacándome del hilo de mis pensamientos, lo miré.
-¿Qué pasa?-pregunté avergonzada.
-¿Yo seco y vos lavas o al revés?-preguntó.
-Yo lavo- aseguré y él me sonrió.
Comenzamos a lavar los platos, los vasos y todas esas cosas mientras le tiraba espuma y él me pegaba con la toalla de secar los platos.
-Hay!-gritó con un atisbe de dolor mientras se tapaba el ojo con una mano.
-¿Jake estas bien? Perdóname- comencé a hablar apresuradamente mientras me acercaba a él e intentaba sacarle la mano del ojo- déjame ayudarte por favor- supliqué -¿te duele mucho?-volví a preguntar. Logré sacar sus manos del ojo y vi que los tenia un poco rojizos, comencé a soplarle, sabia que con eso se calmaba el dolor o eso me había enseñado Reneé.
-Ya, ya esta- me tapó la boca.
-Perdóname no era mi intención enserio- volví a pedirle disculpas.
-Esta bien Bella, estoy bien- sonrió y no pude no devolverle la sonrisa –Me encanta cuando sonreís así- admitió mi amigo y recién en ese momento me dí cuenta que él estaba a tan solo unos centímetros de mi. Pero apenas intenté dar un paso hacia atrás, Jacob me agarró de la nuca y atrajo sus labios a los míos. Me besó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario