-¿Qué paso?-gruñó.
- Jacob… Jacob me besó y yo… yo no lo paré, no pude- admití mientras mis ojos se llenaban de lagrimas. Él no contestó pero seguía a mi lado.
- ¿Qué hizo que?-preguntó luego de un rato en silencio.
- Él me beso-aseguré- pero yo no pude pararlo, entiende es algo que no se que me paso- me animé a mirarlo, en sus ojos había rabia, y un poco de tristeza- perdóname, yo te amo.
-Yo también te amo Bella, pero me estas haciendo daño.
- Yo no quería besarlo!- grité.
-Pero lo hiciste- bajó la mirada.
- Pero no quería, ¿no cuenta eso?-pregunté.
- No se Bella, es la segunda vez que te besas con alguien mientra estas conmigo, creo que no me amas como dices- había un poco de tristeza en sus palabras.
- Pero por favor Jackson mírame y dime que miento, yo te amo- grité. Me miró su mirada cambió de rabia a ternura.
-Yo también te amo- me besó- pero de todos modos, me haces daño Bella, ya no se si confiar en ti- en ese momento sentí como me daba una puntada en el corazón.
- Vete Jackson.
-¿Qué?-preguntó sorprendido.
-Vete, quiero que te vallas, quiero estar sola.
-No, no me iré.
-Si te vas- aseguré.
-No Bella, no me iré- volvió a insistir tomándome de la mano.
-VETE JACKSON!- grité. Y nos miramos a los ojos.
-¿Qué pasa aquí?-preguntó mi hermano entrando a la habitación.
-Quiero que se vaya- grité. Me miró atónito, y luego de unos segundos reaccionó.
-Jackson vamos.
-No, no me iré- aseguró.
-SI te vas- grité.
-Vamos Jackson cuando se pone así mejor no estar con ella- hablaba mi hermano calmadamente.
-No Thomas no me voy- aseguró Jackson.
-SI te vas, porque te echo!- volví a gritar cada vez más histérica. Thomas lo agarró de la muñeca y lo empezó a tirar hacia la puerta, pero él ejercía tal fuerza que ni lo movía.
-No me voy Bella- me miró con furia.
-SI TE VAS!- volví a gritar. Y en ese momento todo pasó muy rápido, Jackson me agarró de la cintura y me dio un beso. Llena de furia lo besé pero intentando sacármelo de encima, aunque se me era muy difícil. Se separó de mi hecho una furia y salió de la habitación a un paso no común de un humano. Thomas me miró con los ojos abiertos como platos.
-Te dejaré sola- y salió de la habitación.
sábado, 29 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario