sábado, 29 de agosto de 2009

Capitulo 45: “Ambar”

Llevé mi mano hacia la frente, estaba toda mojada y pegajosa.
-¿Estas bien?-preguntó Alice- Edward tráele un vaso de agua- Edward salió corriendo y en un segundo ya estaba en la habitación con el vaso de agua y me lo tendió, lo agarré y lo tome.
-¿Qué soñaste?-preguntó Edward.
- Nada interesante ¿por?- pregunté.
- Gritabas Bella- susurró Alice espantada.
- ¿Qué gritaba?-pregunté.
- Jackson ¿Qué me hiciste? ¿Qué soy? Jackson!- imitó Alice. Me quede con los ojos en blanco.
- ¿No recuerdas que soñaste?-preguntó Edward.
- Soñé que estaba en un prado con Jackson él estaba a mi lado llorando- Alice frunció el ceño- y yo estaba pálida con los ojos escarlata.- Edward abrió los ojos como platos.
-Descansa, pareces muy cansada- susurró Edward. Me recosté todavía mirándolos. Pero no demoró mucho hasta que la oscuridad me volvió a envolver.
Me desperté con la típica luz grisácea de Forks. Me senté despacio en la cama buscando a Alice o a Edward, pero en vez de encontrarlos a ello encontré a Jackson. Estaba sentado al final de mi cama sonriéndome. Le sonreí y me tire a sus brazos. Le di un pequeño beso en sus labios fríos.
-Hola princesa- sonrío- pensé que no te levantarías nunca- carcajeó.
-¿Qué hora es?-pregunté.
- Las cinco de la tarde- sonrió- no te despertaste ni con el teléfono- me miró a los ojos- llamó tu padre, vuelve dentro de dos semanas. Te manda cariños- Le sonreí y le di otro beso- te extrañé- me susurró en el odio.
- ¿Y Alice?-pregunté.
-Esta abajo- sonrió.
- ¿Y Edward?-pregunté.
-¿Edward? En su casa supongo.
- Ah…
- ¿Por qué preguntas?-preguntó.
-No por nada- sonreí y le dí otro beso mientras me levantaba para vestirme.
- Me voy a hacerte el desayuno, o merienda- sonrió mientras desaparecía de mi habitación. Me puse unos jeans negros gastados con una blusa azul y las zapatillas negras de siempre. Bajé lentamente las escaleras. Entre en la cocina y estaba Jackson haciendo mi desayuno mientras Alice leía el periódico.
- AL fin despiertas- sonrió Alice. Y comenzó a sonar el teléfono. Corrí hacia el.
-¿Hola?-pregunté.
- Hola ¿Esta Bella?-preguntó una voz conocida.
- Si soy yo, ¿Quién habla?-pregunté.
- Ambar boba- contestó en carcajada.
- AMBAR!- grité y Alice y Jackson me miraron con los ojos abiertos como platos- TANTO TIEMPO! ¿Cómo anda todo por allá?-pregunté emocionada.
- Todo bien- contestó- No me has llamado nunca maldita-acusó.
-Lo siento, tu tampoco.
- Bueno es que estuve ayudando a mi hermana mayor con los papeles de traslados- aseguró- Ni siquiera pude hablar con Fredy.
- Uy que pena.
- Igual cortamos ¿sabias?-preguntó.
- No, no sabia, ¿Por qué? ¿Qué paso?
- Él se encontró a otra y yo lo deje ir.
- Que pena- no sabia que más decir.
- Pero por eso no te llamo!- gritó emocionada.
- ¿Por qué llamas entonces?- pregunté.
- Por que a mi padre lo acaban de ascender de puesto- gritó emocionada.
- Felicita a él de mi parte.
- Pero adivina a donde nos mandan a vivir.
- ¿A dónde pregunté?- con ilusiones de que vengan hacia aquí.
-A Forks Bella!- gritó.
-¿Qué?- pregunté.
-SI A FORKS, A UNA CASA EN UNA COLINA, ROSADA CON VENTANAS VERDES-gritó.
- NO!- grité de la emoción- Esa casa esta debajo de la colina donde esta mi casa.
-No lo puedo creer Bella!- gritó ella.
- Yo menos.
- Y cuéntame como es todo por allá.
- Bueno es húmedo- aseguré.
-¿No hay sol?-preguntó.
-Casi nunca.
- OH ¿y como tomaré sol?-preguntó en un tono trágico.
- No creo que puedas seguido- carcajee.
- ¿Te has hecho amigos?-preguntó.
-Unos cuantos, tengo novio- admití mientras miraba de reojo a Jackson.
-¿Enserio? Me lo presentas apenas entre a la ciudad.
- ¿Y cuando llegas?-preguntó.
-Dentro de dos semanas- gritó nuevamente- Mi padre quiere hablar con Charlie.
- ÉL no esta, pero pásame con él.
-Bueno aquí va.
-¿Hola?- preguntó una voz masculina.
-Hola Ronald ¿Cómo estas?
-Hola Bella- contestó.
- Ronald, Charlie no esta pero llega dentro de dos semanas.
-Perfecto cuando llegamos, ahora te paso a Ambar que me esta matando con la mirada- carcajeo- Adiós Bella, cuídate.
-Adiós Ronald.
- Bella!- gritó mi amiga por el teléfono.
- ¿Qué?- grité y me reí.
- Te tengo que dejar mi madre me esta torturando con la mirada, sabes es caro hablar desde aquí.
-Bueno Ambar, nos vemos dentro de dos semanas- sonreí por decirlo- Mándale saludos a tu madre.
- Adiós Bella, te adoro!- gritó antes de cortar.
Me quedé mirando el teléfono un rato.
-¿Quién era?-preguntó Jackson mientras ponía mi desayuno en la mesa.
- Mi mejor amiga- sonreí.
- AH gracias- se ofendió Alice.
- Alice, mi amiga de infancia, tu eres mi mejor amiga de ahora- le sonreí y ella me devolvió la sonrisa.

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