-¿Hola?-pregunté mientras ellos se miraban y sonreían sin ninguna razón por la cual sonreír. En ese momento supe lo que pasaba, entendí lo que me había explicado Jacob tiempos atrás. Se habían imprimado. Miré a Ámbar y luego a Jacob.
-Ey- gritó una voz conocida. Me giré, fui la única los otros no dejaban de mirar y reír nerviosamente. Era Seth el amigo de Jacob, que había conocido en una de mis visitas a la Push.
-Hola- saludé mientras se acercaba.
-¿Qué le pasan a estos dos?-preguntó mientras los miraba- Ah claro, se imprimo- sonreí nerviosamente- ¿Quién es ella?-preguntó.
- Mi mejor amiga- contesté.
- ¿Vamos a al playa?-preguntó- es molesto esto-susurró- ya me paso que sobraba- le sonreí. Comenzamos a caminar rumbo a la playa y Ámbar y Jacob nos seguían. Estaban hablando.
- ¿Llego Charlie?-preguntó.
- Si.
- ¿Cómo anda?-preguntó.
- Creo que bien.
- ¿Por qué crees?-preguntó preocupado.
- No, porque no estuve mucho tiempo con él, justo llego ella- señalé a mi amiga- se vino a vivir aquí- sonreí y él asintió. Llegamos a la playa con los murmullos de Ámbar y Jacob. Nos sentamos en la arena cerca del agua.
- Bella- llamó mi amiga, la miré- creo que deberíamos volver- señaló el cielo. Estaba oscuro. ¿Cómo es posible que no me allá dado cuenta?
- Vamos- dije mientras nos levantábamos- Gracias Seth, adiós Jacob- saludé con la mano.
- Chau Jacob- saludó tímidamente Ámbar y le dio un beso en la mejilla.
Caminamos en silencio hasta la furgoneta. Apenas cerramos las puertas y arranqué el motor Ámbar comenzó a hablar.
-Es muy agradable tu amigo- susurró nerviosamente- y lindo- me carcajeé- Bella… creo que me enamore.
- No seria raro- sonreí.
-¿Eh?
-No nada- la miré de reojo- esta bien, hacen linda pareja- admití.
- Gracias- se ruborizó- y perdon.
-Perdon ¿Por qué?-pregunté.
- Porque te deje sola.
- No estube sola-aseguré- ¿no viste al chico que estaba conmigo?-pregunté.
-No, no lo vi-admitió, me reí.
La dejé en su casa y subí la colina a la mia. Intenté caminar lo más lento posible, pues todavía estaba la acera mojada y tenia miedo a resbalarme y quizas con mi suerte romperme el craneo. Entré suavemente a la casa para no hacer mucho ruido. Colgué la llave y la campera justo al lado de las de Charlie. Entré a la cocina y ahí estaban Charlie y Thomas hablando.
-Hola- saludé mientras me dirigia a ver que podiamos comer.
- Hola cariño- saludó mi padre- ¿Cómo estuvo la tarde?
-Bien, Ambar se enamoró de Jacob- carcajeé.
- Que bueno- habló mi hermano.
- ¿Cómo estuvo el viaje de trabajo?-pregunté mientras sacaba el pescado para descongelarlo.
- Muy bueno- contestó.
- No Bella deja- gritó mi hermano- yo cocino hoy.
- Quiero cocinar yo- aseguré.
- Bella- pidió mi hermano. Deje las cosas y me senté al costado de Charlie.
- Me enteré por una pajarito- dijo Charlie mirando de reojo a Thomas- que estas saliendo con Jackson- auch.
- Si, es verdad- sonreí.
- No me gusta esa familia Bells.
- Bueno pero padre, a mi me tiene que gustar no a ti- refunfuñé y miré a Thomas con una mirada asesina.
- Lo se, ojala sea una buena eleccion- prosiguió- lo invitaras a cenar para presentarmelo- aseguró.
-¿Haré eso?-pregunté sorprendida.
-Deberias- agregó Thomas.
-Bueno cuando vuelva de su viaje familiar- aseguré.
- Gracias Bells- agradeció mi padre. Yo solo asentí.
La comida pasó en silencio y lenta. Luego Charlie con Thomas se fueron a ver un partido y yo me encargué de labar los platos. Luego de eso salude con un- buenas noches- y subí a mi habitación. Pero antes de acostarme algo chocó contra mi ventana. Me asomé sigilosamente y la abrí.
-¿Quién anda por ahí?-pregunté entre susurros, cualquier personaje mitologico que estaria afuera me huviera escuchado.
- Soy yo Bells, ¿me dejas entrar?-preguntó mi amigo lobuno.
-Dale- contesté mientras daba unos pasos hacia atrás y en menos de un minuto mi amigo estaba en mi habitación- ¿paso algo?-pregunté mientras levantaba un libro que no recordaba averlo dejado tirado.
- Queria pedirte disculpas.
-¿Disculpas?-pregunté mientras colocaba el libro en el escritorio.
-Si, porque hoy… bueno hoy me imprime- sonrió- y te dejamos de lado.
- Ah pero no importa- aseguré- estuvo Seth conmigo.
-Si lo se y por eso venia a hablar contigo.
-¿Le paso algo a él?-pregunté preocupada, era el más joven de la manada y él que más me preocupaba.
-No, solo que me contó que él te rescato de haber estado de más y me agarro culpa.
- Ah no importa Jake- aseguré- ahora si no te importa tengo mucho sueño quiero dormir y mañana tengo instituto.
-Ah si claro, adiós- saludó mi amigo mientras salía por la ventana.
-Adiós- cerré la ventan de un golpeé y me metí en la cama como estaba, los parpados se me cerraban y mi subconsciente ya no daba para más. Me quedé dormida en dos segundos.
sábado, 29 de agosto de 2009
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