sábado, 29 de agosto de 2009

Capitulo 58: “Sin sentido”

No le había contado a nadie de mi sueño. No entendía porque lo había soñado ni tampoco me interesaba como para andar investigando. Era solo un sueño. La semana terminó tan rápido que ni siquiera me di cuenta, con la compañía de Jackson todo era mucho más feliz y todas las cosas pasaban a la ligera. El fin de semana que él no había estado, fue tan divertido que ni siquiera tuve tiempo de extrañarlo. El viernes acompañe a Alice de compras y a la noche tuvimos una fiesta de pijamas con Ámbar, Annie y Alice. Fue tan divertida que no dormimos en toda la noche… Alice por una parte estaba muy contenta, porque ella decía que se aburría cuando todas nos dormíamos. Gracias a ello me pase todo el sábado durmiendo. A la noche jugamos con mi hermano a las cartas en compañía de Jacob, quien solo hablaba de Ámbar. El domingo me la pase con Edward estudiando, se podría decir que era el mejor maestro particular que había tenido en mi vida. A veces, casi siempre, me distraía con sus hermosos ojos y su voz angelical, pero él me sacaba del trance riéndose a las carcajadas. El transcurso de la otra semana era cada vez más insoportable, a cualquier ligar donde fueras, todos hablaban del baile y, por si fuera poco Jackson insistía en enseñarme a bailar. Habíamos quedado para juntarnos el hoy en su casa luego del instituto. Hoy era Viernes, y estaba justamente en la clase de Biología. El profesor seguía explicando sobre ese dibujo que parecía una planta, pero todavía no me había dado cuenta si lo era, o simplemente, habíamos cambiado de tema. Estaba tan absorda en mis pensamientos que ni siquiera había escuchado que mi amiga me llamaba. Salimos de la clase para ir a la de Gimnasia, Jackson como siempre me despedía con un simple roce en los labios y se iba junto a Edward, quien cada vez lo miraba de mala manera, no entendía, si era porque él pensaba cosas que no debería, o simplemente por celos. La segunda opción fue tachada de mi cerebro al mismo tiempo que la pensaba.
-Bella- llamó mi amiga, la miré - ¿Estas media dormida?- preguntó mientras se reía.
- Estoy cansada solo eso- reí- Cuéntame que hiciste ayer con Jacob- sugerí.
- Bueno- se ruborizó.
-¿Qué?-pregunté.
- Te lo iba a contar- susurró- pero hoy estas media perdida.
- ¿Qué paso?- pregunté.
- Bueno… Estamos de novios- se ruborizó más de lo que estaba.
- Contame con detalles- sugerí.
- Bueno… Él me paso a buscar a mi casa y fuimos a la Push… Estábamos viendo como el sol se escondía en el horizonte y entonces me beso- me miró esperando que diga algo, pero no lo hice- y luego me pidió que sea su novia, y yo jamás me negaría a esa pregunta, más si lo quiero como lo quiero a él, ya sabes.
- Felicitaciones- reí- mis mejores amigos de novios ¿Quién lo diría?- entramos riendo al gimnasio donde una mujer alta y delgada estaba en la mitad del mismo.
- Atención!- gritó la mujer- Hoy no tendrán clases por un problema de salud del profesor, se pueden retirar.
Con Ámbar salimos animadamente hablando de lo que había pasado con Jacob, cuando encontré a Jackson en la puerta. Ya me había olvidado de que hoy me “enseñaría” a bailar.
-Me había olvidado- suspiré- Adiós Ámbar, después hablamos- y le guié el ojo mientras ella me saludaba con un movimiento de mano.
- ¿Lista para ser una bailarina?- preguntó mientras nos acercábamos a su auto.
- para ser bailarina no- contesté- pero si para saber bailar una canción en un baile- reí.
Llegamos a su casa, donde no había nadie, y entramos a su habitación. Puso una canción lenta.
-En realidad ya sabes bailar- aseguró, levanté una ceja- Bailaste conmigo en la fiesta que hiciste en tu casa ¿recuerdas?- preguntó.
- Si, pero…- no se me ocurrió que decirle. Entonces él coloco sus manos en mi cintura y me dijo que colocara las mías en su cuello. Otra vez, como la vez anterior, me obligó a apoyar mis pies arriba de los de él. Bailamos un rato largo al compás de la música, hasta que escuchamos ruidos en la planta baja. Caroline lo llamó a gritos.
- Ya vuelvo- me susurró antes de darme un beso y bajar a una velocidad impresionante. Me senté en su cama mirando cada detalle de la pared. Tenía unos hermosos cuadros de caballos corriendo. Por un momento pude imaginarme a esos hermosos caballos corriendo bajó la lluvia, ver eso seria hermoso. Jackson entró preocupado a la habitación dando un portazo. Me miró con los ojos llenos de furia.
- Te llevaré a casa.
- ¿paso algo?- pregunté.
- No te metas- gritó enojado.
- Si me lo pides mejor lo haré- bufé.
- Por favor, este asunto es de la familia- susurró intentando mostrarse más sereno.
- Esta bien llévame a casa- bufé.

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