sábado, 29 de agosto de 2009

Capitulo 37: “No entiendo en que estaba pensando, la mentira tiene patas cortas”

Jessica había llegado al rato que habíamos terminado de comer. Apenas escuché que era ella la que entraba a la casa di la escusa de que me iba a bañar. Simplemente no me aguantaba su voz chillona y menos que este tan apegada a mi hermano. Si lo se es su novio es que tengo que admitir soy celosa. Pero tampoco seria tanto como hacer lo que mi hermano siempre me hacia, ni iba a entrar en la habitación y les iba a cortar un beso o algo. ¿Para que? ¿Para molestar? No gracias. Entre a la ducha con el agua tan caliente que me quemaba la piel. Era lo que más me gustaba. Salí del baño cuando escuché la voz de Jackson en mi mente. “Se que te estas bañando pero ya estoy en la puerta, demora lo que quieras.” No quería demorar mucho, lo quería ver a él mi único sentido de la vida. Salí corriendo hacia mi habitación y me puse un pantalón de Jean gastado con una polera lila. Me peine un poco el enmarañado pelo y bajé corriendo las escaleras. Mientras pasaba por el pasillo hacia la puerta miré hacia el living y allí estaba Thomas compartiendo un beso con Jessica. ¿Qué amor no? Para mi no, asco. Abrí la puerta y el estaba ahí.
-Te dije que demoraras lo que quieras.
-Ya estaba terminando igual- me lancé a sus brazos y lo besé. Entramos a la casa y nos fuimos a la cocina. Mientras pasábamos por la puerta del living Jackson gritó un “hola” que se respondió después de diez minutos por Thomas, quien apareció en la cocina.
- Jackson quiero hablar contigo un momento ¿puede ser?-preguntó.
- Si por supuesto- contestó cortésmente.
- A solas si puede ser- agregó mi hermano. Me levanté a regañadientes y me fui a mi habitación. Jackson sabría que estaría ahí. Luego de estar diez minutos aproximadamente mirando la puerta esperando que se abriera, se abrió y entro Jackson, con una sonrisa picarona en la cara.
- ¿Qué le dijiste a tu hermano hoy al mediodía?-preguntó juguetón.
- Nada interesante ¿por?-pregunté mientras se sentaba a mi lado en mi cama.
-Porque me ah echo una de esas charlas donde casi me mata- aseguró todavía con una sonrisa en su rostro.
-¿Por qué casi te mata?-pregunté haciéndome la tonta.
- Primero me dijo que no podía venir durante noches aquí mientras el no este y luego me dijo algo de que sabia que ya había estado contigo- me miró confuso pero con una sonrisa picarona.
- Es que cuando me dijo que no podías venir de noches yo le reproché que él se podía ir a unas cabañas con la novia y que vos no te podías quedar conmigo durante las noches, y luego le dije que no era la primera vez que te quedarías- aclaré nerviosamente. Él sonrío.
-No le cayó muy bien eso, pero me dejo venir durante las noches prometiendo que no haríamos nada- esa sonrisa que tenia se convirtió en mucho más picarona de lo que era y acercó sus labios a los míos.
- Lo prometo.- Y me besó. Ese beso era un beso realmente apasionado, jamás pensé que Jackson tendría el control suficiente para un beso así. Sus manos recorrían desde mi cabeza hasta la mitad de mi espalda y mis manos estaban entrelazadas en sus cabellos. Pero como siempre hay algo que los interrumpe. Picaron la puerta de mi habitación. Jackson arrugó la nariz. Se separó de mí y se sentó en la silla del ordenador.
-Pasa- grité. La puerta se abrió y él que entraba no era mi hermano, ni era Jessica. Era la persona que menos quería ver, Jacob.
-Hola Bella- y miró hacia Jackson- Hola Jackson, ¿Interrumpí algo?-preguntó mirando de Jackson a mi. No solo te parece.
-No, ¿Qué pasa?-pregunté.
- Quería hablar con vos sobre lo que paso la otra noche- me miró- pero no es un buen momento creo.
-No, en realidad no quiero hablar de ellos- aseguré.
-¿Qué paso la otra noche?-preguntó Jackson preocupado. Jacob abrió los ojos como platos.
- Estaba por bajar las escaleras y él apareció detrás de mi, me dio un susto tan grande que tropecé pero antes de caer por ellas él me sostuvo- inventé. Jackson frunció el seño y Jacob no me sacaba los ojos de encima.
- Que torpe de tu parte Jacob-gruñó Jackson.
- No fue mi intención- admitió Jacob bajando la cabeza- no me pude contener.
- Ya Jacob te perdono.
- Ten más cuidado la próxima vez- amenazó Jackson.
-No va a ver segunda vez- grité.
-No, no la habrá- aseguró Jacob. Era una conversación donde Jackson pensaba que hablábamos de algo pero en realidad estábamos hablando de otra. Me sentía tan mal por hacer eso, por mentirle.
-Bueno me voy Bella- saludó Jacob- tu hermano no me permite venir a tu casa mientras él no este- aclaró lo que Alice me había dicho.
-Lo se- admití. Se acercó y me dio un beso en el cachete. Y con un movimiento de cabeza saludó a Jackson. Cerró la puerta casi de un portazo. Me quedé estupefacta por eso. Jackson se acerco nuevamente a mí y me abrazó.
-¿En que estábamos?-preguntó.
- En que te estaba por decir la verdad- bajé la mirada y él se puso tenso.
-¿Qué verdad?-preguntó.
-Lo que realmente ocurrió con Jacob la noche pasada-aseguré.
-¿Cómo que paso?-preguntó cada vez más tenso.
- No fue nada de lo que recién te dijimos-aseguré.
-¿Qué paso?-gruñó.

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