Luego del almuerzo Mike me acompaño hasta la clase de Biología. Cuando entré lo vi, en realidad los ví, a Jackson y Edward, los dos sentados en una larga mesa de mármol con el único banco libre en el medio de ellos dos. Me acerqué al profesor y él me presentó a toda la clase, la sangre me subió al rostro y me sonrojé por completo. Luego el profesor me señalo el banco donde me tendría que sentar. Fui caminando con la mirada hacia abajo, me lleve dos mochilas por delante pero llegué. Me senté entre Jackson y Edward, ellos me miraron, mientras yo bajaba la cabeza. Genial, ellos se odiaban y yo en el medio, que suerte.
-Hola- me dijo una voz tan dulce que me dejo sin habla- Soy Jackson Colons y tu debes ser Isabela Swam- me dijo entre risas, claro me habían presentado recién delante de todos, lo miré
-Solo Bella- me sonrió, lo miré a sus ojos y no los pude sacar de allí hasta que otra vez tan dulce me distrajo
-Hola, yo soy Edward Cullen.- Me dijo mientras me daba la vuelta para verlo- y como escuche recién tú eres Bella Swam- me sonrió, yo hice lo mismo. El profeso nos calló y decidí prestar atención, aunque fue imposible, ya que sentía la mirada de mis dos compañeros sobre mí, en realidad no sabia si me estaban mirando o si se mataban con la mirada ellos. En un momento de la clase decidí mirar de reojo a Jackson y una sorpresa impresionante llenó mi cabeza, sus ojos antes dorados fundidos ahora se acercaban al negro y lo peor es que me estaba mirando ¿con odio? No comprendí. Rápidamente corrí la vista y me fijé en Edward, cuando lo miré casi me caigo de la silla, sus ojos estaban negros y me miraba con odio, ese color negro tan intenso me asustó, miré hacia el profesor. Cada vez los veía mas parecidos, a los dos le cambiaron los ojos y Edward me miraba con un odio intenso mientras que Jackson me miraba con un deseo ¿con hambre? Algo así. Apenas sonó el timbre los dos salieron corriendo del salón. Mike ya me estaba esperando. Ahora teníamos la única clase que compartíamos, que para mi la peor de todas. Era pésima para los deportes, no tenia coordinación y mi equilibrio era fata. Mike se ofreció a ser mi compañero en Volley Ball, pobre todos los pelotazos de mi parte lo podrían a ver matado, pero el solo sonreía y volvía a intentarlo. Que paciencia, admirable.
Cuando salí al aparcamiento a buscar mi monovolumen, vi unos choches, los más lujosos que había visto por allí, dos Volvos, uno plateado y otro negro. Me quede estupefacta cuando vi las personas que iban adentro de esos bellísimos autos. En el Volvo plateado iba la familia Cullen, Edward manejando y en le otro la familia Colons, Jackson manejando. Tanta coincidencia era imposible, los dos me miraron al mismo tiempo y yo avergonzada salí corriendo a mi coche, que por desgracia mía, estaba a tan solo 100 metros de donde ellos estaba. Subí a mi coche y prendí el motor, el cual hizo un estruendo que todos percibieron, me di cuenta porque todos me miraban. Bajé un poco la mirada mientras salía de ese lugar.
Llegue a mi casa y mi padre no estaba. Subí a mi habitación y me recosté en la cama. Solo podía pensar en esas miradas de los chicos más lindos que había visto en mi vida. Un poco de miedo tenia, pero no sabia porque. Sentí que corría peligro estando entre ellos, pero esos chicos no eran peligrosos ¿Por qué lo serian? Pensando eso me dormí.
lunes, 24 de agosto de 2009
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