Me desperté con unos brazos rodeándome la cintura. Supuse que era Edward pues el se había quedado a pasar la noche. Me senté todavía con los helados brazos en contorno a mi cintura pero cuando vi hacia la silla del ordenador lo vi a Edward mirándome. Miré hacia mi costado y estaba Jackson. Sentí como mi mundo se vino abajo. No recordaba en que momento me había quedado dormida, pero lo que si recordaba era como había besado a Edward y como Jacob me había besado a mí. Dos engaños en un día. Me sentí tan culpable, tan malvada. Jackson me sonrió.
-¿Qué te pasa?-preguntó preocupado.
- No es que me duele la cabeza- mentí- ¿no estabas de caza?-pregunté.
-Si pero volví a la noche y vine a hacerte compañía- sonrió- me encontré a Edward y me explicó que habías estado mal y que lo habías llamado para que te haga compañía.
-Bueno yo me voy- saludó Edward mientras salía por la ventana. Y Jackson me tomo de la cara y me dio un beso. En el momento que lo bese cada preocupación se fue, no me importaba haberlo engañado con Edward o con Jacob, ahora lo tenia a mi lado y era lo único que importaba. Pero de todos modos, algo me pasaba. Yo supuse que no era de las que engañan a los novios, simplemente jamás pensé que me vería capaz de algo así. Pero si llegamos al caso, ellos me besaron a mí, no yo a ellos. Aunque al mismo tiempo yo no podía dejar de desearlos. Borré todos esos pensamientos de mi cabeza y me dediqué a besar a Jackson. Pues lo había extrañado. Durante el resto del día mis pensamientos se tornaban difusos, Jacob y Edward definitivamente no eran para mi, Jackson si. Era a quien amaba, era a quien quería verdaderamente a mi lado y nada más tenía que importarme. Aunque me sentí mal por lo que pasó de todas maneras estando al lado de Jackson me hacía sentir en que nada podía confundirme, quité todos mis pensamientos sobre Jake y Edward para volver a mi vida normal, bueno si se puede llamar normal.
La escuela estuvo tranquila, aunque no dejaba de ser el centro de atención cosa que me disgustaba lo suficiente para querer salir corriendo, tener a mi lado a Jackson era un suspiro en mis días.
-Bella, este viernes iremos a Port Ángeles al cine y a comer, ¿vendrás? – preguntó Ángela un poco ansiosa por mi respuesta, mi respuesta primera era decir que no, me molestaba estar lejos de Jackson, pero recordé cuando Charlie en una de sus llamadas habituales me había amenazado de que debía salir con alguien más que no fuesen los Cullen o los Colons.
- Si iré, no me haría mal divertirme un rato- le sonreí y ella me devolvió la sonrisa, la veía tan amistosa. Ángela sonriendo se fue corriendo tras Jessica quien estaba agarrada de la mano de mi hermano.
-¿Estas diciendo que no te divertís conmigo?-preguntó Jackson quien todavía me tenia de la cintura. Lo miré.
- No, pero es diferente divertirme con vos que divertirme con mis únicos amigos humanos, ya que o salgo con vampiros o con lobos- aseguré y él me contestó con una mueca. En ese momento apareció Alice con Edward.
-Bella- gritó ella mientras se acercaba a nosotras y me daba un beso en el cachete- Este fin de semana estarás bajó mi supervisión, todavía no me lo pidió pero lo hará, tu hermano se va de vacaciones con Jessica este fin de semana y me deja a mi cargo a ti- miró a Jackson- esta prohibido que vengas de noche, y Jacob no toca la casa- Jackson la miro de mala gana- ordenes son ordenes- y sonrió. Tanta información me mareo.
-Lo entenderé mejor cuando me lo diga mi hermano- admití. Edward rió. Todos lo miramos.
- Es que fue muy gracioso el pensamiento de Jackson- rió, Jack lo miró de mala gana- perdón por leerle la mente es que es algo que no puedo evitar- volvió a carcajear.
- Bueno pero ahora veo que decidiste ir el viernes a Port Angel con tus amigos humanos, me parece muy bien porque hace mucho que no salís con ellos y por estar con nosotros no tenes que perder una amistad normal- comenzó a hablar Alice mientras íbamos hacia la cafetería. Yo solo asentía. Nos sentamos en una mesa Jackson, Edward, Alice, Jasper, Emmet, Rosalie, Caroline, y yo. Ahora eran todos amigos. Rosalie y Caroline se habían echo intimas amigas, Jackson, Edward, Emmet y Jasper eran como los cuatro mosqueteros, no se separaban excepto para ir a las distintas clases o cuando querían ir con sus despectivas novias, excluyendo a Edward que no salía con nadie, pero cuando andábamos de parejas Caroline andaba con Edward solo para no estar solos. Lo del beso con Edward y Jacob ya casi se me había borrado de la mente, el de Jacob más que el de Edward, pues a él lo veía todo el tiempo y me volvía loca. Tocó el timbre era hora de ir a la clase de Biología. La cual compartía con mi novio, Edward y Thomas. Quien todavía no había hablado sobre el beso de Jacob y seguramente lo andaría pensando. Agradecía al mundo entero de que Jackson no leía las mentes.
sábado, 29 de agosto de 2009
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