-Solo la tenemos por comodidad, a mi me gusta leer acostado en la cama- sonrió- pero hay personas que la usan para otras cosas en esta casa- apenas entendí lo que había dicho le pegue una cachetada, que creo que me dolió más a mi que a él. Se largo a las carcajadas. Intente no darle importancia y me paré a darle una vuelta a la habitación. Me paré justo delante de la guitarra. Lo miré recordando lo que me había dicho y en menos de un segundo no sentía el piso bajo mis pies, estaba entre los fríos brazos de Jackson sentados en la cama. -¿Queres escucharme tocar? –preguntó con una de esas sonrisas que me volvía loca. Yo asentí y me dejo a un costado. Comenzó a tocar la guitarra, y me miraba. Comenzaron a salir de ese pequeño instrumento melodías lentas, con mucho ritmo entre si. Era algo hermoso. Miré por la ventana mientra esa melodía hermosa retumbaba entre las paredes de la habitación. Desde allí se veía a Jamie retocando las flores de su jardín. Parecía tan maternal, era algo parecida a mi madre, como la extrañaba santo cielo. Me di cuenta que había dejado de sonar esa melodía en la habitación pero no tuve tiempo de reaccionar cuando Jackson ya me tenia acunada como un bebe en su regazo.
-Estas cosas tuyas me marean- sonreí- algún día me acostumbrare-sonreímos y me dio un beso que fue interrumpido por la llegada de Caroline a la habitación.
- Hay perdón por interrumpir, pero Jackson tenemos visitas
-¿Visitas? ¿Qué clase de visitas? –gritó
- Vampiros- dijo la hermana un poco temerosa
-¿Cómo? Debo sacarte de aquí Bella- gritó mientras se paraba rápido conmigo en sus brazos
-Calma hermano, son los Cullen – le gritó ella.
-¿Los Cullen? ¿Aquí? –preguntó mientras me dejaba en el suelo
-Si, no se que quieren, solo dijeron que quieren decirnos algo- aseguró ella- bueno te espero abajo
-Bella ¿me esperas?-preguntó
-No, voy contigo- sonreí
-No se si es buena idea- torció su gesto
-No importa, vamos- tomé su mano y bajamos hasta la sala principal tomados de la mano. Cuando salimos de la pequeña puerta todos los que allí se encontraban nos miraron. Edward apenas vio nuestras manos entrelazadas cambió su gesto. Parecía dolido. Me sentí mal por eso y le solté la mano a Jackson, él me miró desorientado y yo le sonreí.
-Bueno ¿a que se debe esta visita?-preguntó Jackson colocándose alado de su familia, mientras yo me sentaba en uno de los sillones que estaban ahí.
-Venimos a advertirte Jackson- habló un hombre hermoso, parecía sacado de las revistas, pelo rubio, alto y ojos dorados, como todos los que se encontraban ahí. Supuse que era Carlisle el padre de Edward. Él estaba agarrando la mano de una mujer un poco más pequeña que él, bellísima. Con su pelo ondulado hasta la cintura. Supuse que era Esme, por lo tensa que estaba.
-¿Advertirme de que?- preguntó un poco alterado Jackson
-Sobre tu relación con Bella, acuérdate del tratado, debes cuidarla- contestó calmadamente Carlisle
-Nunca lo olvido Carlisle- aseguró Jack- ella es mi vida, jamás le haría daño.
-Bueno confío en tu palabra, solo que Alice vio otra cosa.
-Las visiones cambian según las decisiones- gritó Jackson- yo jamás le haría eso a Bella, ahora si me disculpan- Se acercó a mi, me tomó de la mano y me llevo casi corriendo hacia el pasillo de la casa. Me tomo de la cintura y me levanto como un bebe.
-Sierra los ojos esto te puede marear- me advirtió mientras nos acercábamos al ventanal del pasillo. Hice caso, no quería saber que haríamos ahí. Solo sentía mucho viento chocando contra mi cuerpo. Supuse que estábamos corriendo, va él estaba corriendo a esa velocidad impresionante. Deje de sentir el viento y Jackson me dejaba en el suelo, cuando sentí que mis pies estaban en tierra, abrí mis ojos. Estábamos en ese lugar donde nos habíamos dado el primer beso. Él caminaba muy nervioso dándole vueltas a una de esas enormes rocas.
-Ya, cálmate Jackson- grité, me estaba poniendo nerviosa a mi.
-Es que no entendes, ellos… no puedo creer que se metan en mi vida de esa forma- gritó – ellos piensan que te haré daño Bella- eso ultimo lo dijo con un atisbe de dolor.
-Yo se que no lo harás, y solo cuenta mi confianza aquí, no la de ellos- dije calmada, él se acerco a mi con una pequeña sonrisa. Me agarro de la cintura y acerco su rostro al mío.
-¿Es que es posible que no le tengas miedo a nada?-preguntó
-Tengo miedos, pero no a ti- susurré
-¿Y a que le temes?-preguntó también en susurros
-A perderte- contesté y en ese momento rozó sus labios con los míos.
-Tengo que admitir que se ven muy tierno juntos- escuché la voz de ¿Edward? Jackson se separó de mí lo suficiente para poder verlo, pero me sostuvo de la mano.
-¿Es que no puedo estar ni un minuto en paz con mi novia?-preguntó enojado Jackson. Novia, era su novia.
-Edward –me miró- ¿Qué haces aquí?-pregunté
-Estaba yendo para mi casa, por aquí derecho se va, y sentí tu olor y el de Jackson y solo me agarró curiosidad- admitió
-Bueno te puedes ir a tu casa- exclamó Jackson
-Si, ya me voy- dijo calmado Edward. Se acercó a mí y me dio un beso en la frente, mi corazón casi se sale de su lugar. Luego un viento terrible me invadió. Cuando abrí los ojos Edward ya no estaba.
-¿En que estábamos?-preguntó Jackson mientras me encerraba entre su cuerpo y un árbol
-Bueno, nos estábamos besando-sonreí, cuando comenzó a acercar su rostro al mío, me acordé del tratado- ¿Qué es el tratado?-pregunté
-¿Quieres saber?-preguntó, asentí-¿Segura?- asentí de nuevo
-Nosotros no somos los únicos personajes míticos en este mundo Bella- me dijo- están los licántropos
-¿Licántropos?-pregunté
-Si, los Lincas, así les digo yo, son hombres lobos-aseguró- son hombres que cuando ahí peligro cerca se transforman en lobos para defender la tribu.
-¿Y que pasa con ellos?- ya nada me sorprendía.
-Bueno cuando los Cullen llegaron aquí, los lincas los encontraron casando en sus tierras. Estaban por matarlos pero Carlisle les aseguró que ellos no eran como los demás, si no que ellos casaban animales- tomó aire- por lo que hicieron un tratado, nosotros no podemos “morder a un humano” y podremos seguir viviendo aquí- me miró, pero no dije nada- por lo que si llega a pasar algún día que uno de nosotros se va de control y mata a alguien, nosotros ya no tendremos existencia.
-¿Y que tiene que ver conmigo?-pregunté todavía sin entender
-Bella tú eres humana, ellos creen que yo no tengo el control suficiente y que te puedo matar- bajó la mirada triste
-No creo que llegue a pasar- admití
-Jamás pasará- juró, me dio un tierno beso.
lunes, 24 de agosto de 2009
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