Narra Edward
El día de hoy Bella andaba muy descuidad, no digo que no lo era a diario, pero justamente hoy era el triple, como si algo le preocupara.
-¿Te preocupa algo Bella?- le pregunté y ella que tenia la mirada nerviosa mirando mi casa se giró a verme y levantó una ceja.
-Si, romper todo, no me levanté de buena hoy- sonrió y le devolví la sonrisa. A ella solo le preocupaba romper algo.
-¿Qué quieres hacer?-pregunté.
- Estudiar- la miré confundido. ¿Eso quería? Que rara.- No estoy loca!- gritó en carcajadas- Solo quiero estudiar para los exámenes que se acercan- sonrió- ya que no fuimos al instituto- lo ultimo lo dijo un poco nerviosa.
- ¿Te preocupa Jackson?-pregunté, me miró rendida.
- Un poco- susurró.
- Ya volverá- admití aunque por mi que no volviera nunca, lo único que hacia ese era interponerse en la hermosa relación que sin estando él tendría con Bella.
- Pero ¿Por qué se va de caza tan seguido? ¿No es raro?-preguntó mirándome directo a los ojos. Me puse serio.
- Es por estar cerca tuyo- si no le mentía Jackson luego me mataría, o lo intentaría. Ella sonrió nerviosamente- Ven- le agarré la mano, ella se estremeció al sentirla fría y subimos las escaleras, hacia mi habitación.
-¿A dónde vamos?-preguntó.
-A estudiar- contesté burlón.
- Bueno pero ¿Dónde?-preguntó.
-A mi habitación, si no te molesta por supuesto- la miré y ella se puso nerviosa, su corazón comenzó a latir demasiado rápido, más de lo común- calma Bella ¿Qué te pasa?-pregunté.
- Nada, es que me acordé de algo- y vi en ella como toda la sangre subía a su rostro. Se estaba ruborizando. Sonreí torcidamente. Abrí la puerta de mi habitación y le dí paso para que ella entrara. Torpemente pasó por delante de mi y entró a ella. Se quedó parada a dos pasos de entrar.-Es hermosa Edward- sonreí- ¿no tienes cama?-preguntó. No ¿Por qué la tendría?
-Bella yo no duermo- aseguré mientras me ponía a su lado.
-Si lo se, pero pensé que… nada, ¿adonde estudiamos?-preguntó entusiasmada.
-Donde quieras- sonreí. Caminó lentamente hasta el sillón que tenia en mi habitación y se sentó. Abrió la carpeta, la miró y la cerró de un golpe.
-No quiero estudiar- refunfuñó. Rompí en risas y al rato ella conmigo.
-Entonces ¿Qué quieres hacer?-pregunté mientras me acercaba a ella.
- No se, ¿Qué quieres hacer vos?-preguntó mientras clavaba sus ojos chocolates en los míos.
- No creo que tengas ganas de hacer lo que yo quiero- sonreí torcidamente y su corazón se aceleró.
- Depende que es lo que quieras hacer- jugueteó con las dos trencitas, se veía adorable.
- Me gustaría mostrarte un lugar- sonreí mientras me acercaba a ella, sentir su aroma tan cerca del mío se sentía placentero pero doloroso.
- ¿Qué lugar?-preguntó mientras se acercaba a mi sin pensarlo.
- Un lugar al que siempre voy cuando estoy solo, cuando quiero pensar- admití.
- ¿Queda lejos?- preguntó- no quiero caminar.
- Yo te llevaré- aseguré. La tomé de la cintura y la tiré hacia mi espalda- agarrate- sentí como sus brazos se apretaban alrededor de mi pecho y como sus pies envolvían mi abdomen.
- Esto si que es diferente.
-¿Diferente?-pregunté.
- Es que Jackson siempre me lleva en brazos como una niña- comentó.
- Si deseas que te lleve así lo haré- aseguré.
- No! Me siento más cómoda así- rió. En ese momento salí corriendo por la ventana.
sábado, 29 de agosto de 2009
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