Luego de eso lo primero que hice fue meterme en la cama, sentía en mi interior muchos sentimientos juntos, rabia, tristeza, engaño, amor, locura, era insoportable. Cerré los ojos intentando dormir, era lo único que me relajaría. Di tantas vueltas en la cama que se salieron todas las sabanas, estaba nerviosa, demasiado para mi gusto. No entendía por que había reaccionado de esa forma, por que lo había echado. No entendía por que me había dolido tanto sus palabras si era la verdad, él ya no podía confiar en mí como antes, lo había engañado. Tres veces. Y lo peor que dos veces con él mismo y otra con otro. ¿Qué era lo que me pasaba? ¿Acaso no lo quería y por eso lo necesitaba lejos de mí? ¿Acaso quería más a Edward que a Jackson? ¿Acaso Jacob me gustaba? Tanta confusión me daba dolor de cabeza. Me di vuelta por última vez. Sentí como de mis ojos caían lágrimas. En ese momento sentí un ruido en mi ventana. Abrí mis ojos y me giré sentándome. En la ventana estaba Jackson. Me sequé todas las lágrimas de los ojos y lo miré. Él abrió la ventana, entró y la volvió a cerrar. Se sentó en la silla del ordenador. Pasamos máximo una hora mirándonos sin decir nada. Me volvía loca saber el por que de que había venido y estaba a punto de entrar en un colapso nervioso por no poder besarlo.
-Jackson yo…-me tapó la boca para que me callase.
-Perdona reaccione muy mal.
-No, no te culpo por eso tenes razones para enojarte, yo solo quiero que sepas que estoy muy arrepentida por todo, que te amo- admití- y que sin vos no soy nada-me agarró con su fría mano la cara.
-Yo también te amo y por eso volví- aseguró mientras me daba un beso corto en los labios- Eres mi vida y esas tres palabras no bastan para decirte todo- sonrió y me dio otro beso, en el cual me perdí.
No recuerdo como, ni cuando pero me dormí.
Me desperté con una rara luz entrando por mi ventana. Era imposible, había sol. Cuando Thomas había dicho que estaría de buen tiempo el fin de semana tenía razón. Era jueves, mañana se iría mi hermano y quedaría en mi casa con Alice y Edward. Me acordé de todo lo que había pasado el día de ayer. Miré hacia mi costado pero Jackson no estaba, en su lugar había un trozo de papel con una letra que a millones de metros habría reconocido.
Bella: Me eh ido a cambiar de ropa y demás. Báñate, vístete, desayuna, no te buscaré pues esta de sol, y me iré de caza pero mañana o el sábado nos vemos. Te amo.
Jackson Colons.
Luego de haberme bañado, vestido y desayunado. Me fui con Thomas como hace ya mucho tiempo al instituto. Primero pasamos s a buscar a Jessica quien modestamente me pidió que me siente contra la ventana porque ella quería ir del lado de mi hermano. Sin decir nada le hice caso. Él día en el instituto fue normal, pues me la pasé con Ángela y Mike hablando sobre el Viernes. Jessica había convencido a todos los demás que yo no era buena junta, menos a mi hermano por supuesto, a él no le había dicho nada, ella no quería que mi hermano la dejara por tratarme de esa forma. De todos modos él era ciego, cualquiera se habría dado cuenta del rencor que me tenía esa chica. Luego del instituto Thomas se fue a trabajar, pues como no podía ir el viernes, ósea mañana, iba hoy. Me pasaría por primera vez hace mucho tiempo una tarde sola en la casa. Pero ese pensamiento no duró mucho. Escuché como picaban la puerta, bajé corriendo las escaleras y cuando la abrí me encontré con Jacob.
-Jacob- grité y lo abracé, había amanecido de buen humor, nada podía impedir eso.
-Estas de buen humor ¡Genial!- sonrió y entramos- vine para hablarte de algo.
-¿De qué? –pregunté mientras pasaba la escoba por el living.
- De la imprimación.
-¿De la que?- pregunté.
-Es algo que nos pasa a los licántropos- aseguró- es como un enamoramiento a primera vista solo que en eso se sienten atraídos los dos, es una conexión extraña entre un licántropo y un humano- me senté a su lado en el sillón.
-Ajá ¿y que pasa con eso?-pregunté.
- Es que creo que me eh imprimado contigo-admitió.
-¿Qué ah pasado que?-pregunté.
- Claro.
- Pero si te pones a pensar me has dicho que es una mutua atracción, una conexión- reflexioné.
-Si, de eso se trata.
- Pero, yo no siento atracción hacia ti Jacob, lo siento por decirlo a ti pero es la verdad- él me miró de mala gana.
- Bueno pues entonces me eh confundido- miró hacia el suelo- lo siento- se paró- debo irme- Lo acompañé hasta la puerta. Apenas se fue me puse a pensar en lo que me había dicho. Eso de la imprimación era muy extraño. Pobre, fui demasiado directa, me sentí mal por eso, pero si no se lo decía ¿Quién se lo diría?
sábado, 29 de agosto de 2009
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